El doble rasero de la justicia española

    La Justicia es ciega por definición, es decir, no ha de distinguir entre potentados y menesterosos a la hora de hacer cumplir la ley. Pero con más frecuencia de la deseable, da la impresión de usar un doble rasero que a los ciudadanos de a pie les suena a tomadura de pelo de padre y muy señor mío.


     Leemos en un despacho de agencia que un ciudadano ha sido condenado por el juzgado de Santander a nueve meses y un día de prisión por el horrible delito de robar siete miserables euros del cepillo de una Iglesia.


     No ignoramos que las comparaciones son odiosas. Pero es de recordar que los famosos “play-boys” de Madrid Alberto Cortina y Alberto Alcocer, según ha acreditado una sentencia del Tribunal Supremo, estafaron 24 millones de euros. Les han caído tres años y cuatro meses de cárcel.


     Otro caso reciente es el del inefable embajador Manuel Prado Colón de Carvajal. Se le ha condenado hace pocas semanas por apropiación indebida de 12 millones de euros pertenecientes a Grupo Torras-KIO. La condena del ilustre personaje se fijó en dos años de prisión.


     Por cierto, ni los Albertos ni Prado han pisado la cárcel. Hay quienes dudan de que lleguen a hacerlo jamás.

Fracaso humillante mientras Coca-Cola busca un nuevo presidente

    El fiasco descrito es un mazazo para el coloso norteamericano de las bebidas refrescantes, que presume de su liderzgo en numerosos países, incluido España.


     De momento, le obliga a congelar los planes que estaba desarrollando para abrirse paso en el mercado europeo de agua envasada, donde ha de competir con marcas muy consolidadas y dominantes como Evian, del grupo francés Danone, y Perrier y San Pellegrino, del suizo Nestlé.


     Un portavoz del cuartel general de Coca-Cola en Atlanta declaró: “Dasani es un éxito probado en otras partes del mundo y no hay razón para que no lo sea también en Europa. Sin embargo, ahora no es el momento adecuado para llevarlo al mercado. Tenemos el viento en contra”.


     El fuera de juego de Dasani hace aún más difícil para la multinacional americana expandir su negocio hídrico en Europa, donde arranca con un exiguo cupo de mercado de menos del 2%.


     Según “Wall Street Journal”, el humillante fracaso cae sobre el grupo “en una fase en que es objeto del intenso escrutinio de los inversores y analistas sobre las incertidumbres que rodean la búsqueda de un nuevo presidente y consejero delegado”, tras el anuncio de retirada del máximo responsable de la compañía, Douglas Daft.

Coca-Cola desiste de lanzar su agua Dasani en Francia y Alemania

    Coca-Cola ha suspendido de forma indefinida el lanzamiento de su agua marca Dasani en Francia y Alemania. La medida se debe a la catarata de publicidad negativa derivada de su desastroso estreno en Gran Bretaña, donde estalló una agria polémica al descubrirse que el agua de los botellines procedía de la red municipal de abastecimiento, que a su vez la toma del Támesis.


     Según las normas imperantes en casi toda Europa, el agua que se expende en el mercado sólo puede catalogarse de mineral si proviene de fuentes o manantiales. La etiqueta de Dasani incluía la expresión “agua pura” y por tanto, aunque se prestaba a confusiones, no incurría en engaño a los usuarios.


     La polémica degeneró en escándalo cuando en los botellines de Dasani se detectó la presencia de una sustancia cancerígena en proporciones superiores a las permitidas. Dicha sustancia iba incluida en un bloque de productos químicos que, una vez depurada el agua del grifo, Coca-Cola le añadía a fin de darle un sabor característico de frescura.


     La empresa no tuvo más remedio que retirar centenares de miles de botellines que tenía en los circuitos de distribución.

Consejeros eviternos

    Tanto Manuel Garí como Francisco Daurella, son un prodigio de supervivencia consejeril. El primero de ellos entró en la cúpula de mando de Vitalicio nada menos que el 21 de marzo de 1957. Es decir, lleva casi medio siglo ininterrumpido como consejero de la casa, un auténtico récord en los anales mercantiles españoles.


     No muy lejos anda Francisco Daurella, presidente de Cobega (concesionaria de Coca-Cola) y una de las primeras fortunas de Cataluña. Su nombramiento data de enero de 1959. Por cierto que Daurella, a sus 76 años de edad, fue investido hace pocos meses consejero de Banesto a propuesta de su presidenta Ana Patricia Botín.


     Este quinteto de “independientes” recibió una recompensa de 416.000 euros, que arrojan un promedio de 83.200 por cabeza (13,8 millones de pesetas). Dado que el consejo de Vitalicio se reunió cuatro veces en el transcurso del año, tocan a 3,4 millones de pesetas por sesión.


     Además Carlos Zurita y Amusátegui se llevan otro pellizquito como presidente y consejero, respectivamente, de la holding del grupo Generali España SA.


     De todos ellos, el único que declara poseer un lote de acciones significativo de Vitalicio es Manuel Garí, con 174.000 títulos, que representan el 0,5% del capital de la compañía.

La paga del consejo de Banco Vitalicio subió un 50%

    A un millón redondo de euros ascendió en 2003 la gratificación del consejo de Banco Vitalicio, que pese a su nombre no es un banco sino una compañía de seguros. Dicha suma representa un incremento del 50% respecto de la devengada el ejercicio anterior.


     Se mantuvo estable el salario del consejero director general José Luis García Larraza, fijado en 275.000 euros. Lo que sí aumentó es su devengo por participación en beneficios y dietas de asistencia a las reuniones del consejo, que fue de 108.000 euros.


     El supremo órgano de gobierno de Vitalicio está formado por once personas. De ellas, seis (incluido el director general) representan al grupo italiano Generali, que controla el 87% del capital. Las cinco restantes son ciudadanos que ostentan la categoría de “consejeros externos independientes”.


     Estos últimos son el presidente de Vitalicio, José María Amusátegui de la Cierva (ex copresidente del Banco Santander Central Hispano); el vicepresidente, Manuel Garí de Arana; y los vocales Francisco Daurella Franco, Carlos Zurita Delgado (cuñado del rey Juan Carlos) y Miguel Anchústegui Gorroño.

Arbora le prestó dinero a la multinacional Procter & Gamble

    El balance de Arbora es un desbordado torrente de rentabilidad. De hecho, hace tiempo que devino la filial más lucrativa del conglomerado empresarial de Agrolimen y una fuente munífica de dividendos.


     Durante el pasado ejercicio, Arbora repartió a sus accionistas la bonita suma de 82 millones. Es decir, Agrolimen SA, la corporación de los Carulla que concentra las empresas compartidas con socios externos, ingresó por tal concepto la nadería de 41 millones de euros limpios de polvo y paja.


     Pero hay más. La explotación de Arbora produce constantes excedentes de tesorería que los gestores de la empresa aplican a trasiegos muy rápidos de compraventa de deuda pública y eurodepósitos. En el momento del cierre fiscal, la empresa tenían invertidos la friolera de 70 millones.


     Como aún le sobra hilo en la cometa, Arbora se permitió el lujo de prestar 82 millones de euros a su poderoso socio, la mismísima Procter & Gamble, que figura entre las veinte mayores compañías del mundo por capitalización bursátil.

Los beneficios de Arbora suben a 74 millones de euros

    Progresan las actividades del grupo barcelonés Arbora, líder de España en productos de higiene íntima, controlado a medias por Agrolimen y Procter & Gamble. Durante el último ejercicio, las ganancias después de impuestos dieron un salto de 62 a 74 millones de euros, con una progresión relativa nada desdeñable del 19%.


     La facturación no se movió en las mismas espectaculares tasas y se limitó a un crecimiento del 5%, para terminar finalmente en 651 millones de euros. De esta cifra, 127 millones proceden de las ventas realizadas en Portugal.


     El informe de gestión es de una humildad franciscana. Se limita a señalar que “el ejercicio ha cumplido los objetivos establecidos por el grupo, centrados en el crecimiento de los volúmenes y participaciones de mercado de las categorías en que opera, así como el afianzamiento de una sólida rentabilidad.”


     Firman las cuentas en calidad de administradores Lluís y Artur Carulla Font, Jaume Tomás Sabaté, José Luis Navarro Marqués y Paulus Polman.

Abertis, un acierto pleno

    La aspirina de Bayer fue un vocablo que perduró en el tiempo y se impuso en todo el orbe como un genérico. Nos tememos que no va ocurrir lo mismo con el flamante Lanxess.


     A la hora de estrujarse el magín, los germanos hubieran hecho bien consultando a los especialistas de Barcelona que en un abrir y cerrar de ojos transformaron la veterana Acesa de las autopistas catalanas y dieron en llamarla Abertis.


     Se trata de un nombre eufónico, sonoro y amable que se ha impuesto con rapidez en los mercados. La única pega que cabría oponer a Abertis es que guarda un cierto parecido con Novartis, la gran empresa suiza surgida en 1996 de la amalgama de Sandoz y Ciba-Geigy.


     Por fortuna, los accionistas de Abertis-Acesa, que se cuentan por decenas de millares, no han incurrido en confusión alguna y ni remotamente se les ocurre que su empresa tenga nada que ver con la industria farmacéutica helvética.


     La transformación de Acesa en Abertis ha tenido un impacto adicional digno de nota. Abertis ha ascendido unos puestos en la tabla de los valores cotizados en bolsa, que muchos medios transcriben en orden alfabético. Ahora ocupa en ella uno de los primerísimos lugares, con lo que sus adictos consocios ven facilitada aún más la consulta de su cotización diaria.

Un engendro llamado Lanxess

    La centenaria Bayer, descubridora de la aspirina, va a escindir sus renqueantes negocios de química y polímeros, que vienen lastrando los resultados de la casa matriz. Después de un largo tiempo de gestación, ha puesto manos a la obra y trasvasa las citadas actividades a una sociedad filial.


     Provisionalmente se adoptó para ésta el poco imaginativo nombre de New Co, que significa algo así como Nueva Compañía. Ahora, tras varios meses de debates en los que se barajaron nada menos que 3.500 sugerencias, ha adoptado el título definitivo. La empresa se llamará, si nadie lo remedia, Lanxess.


    

Los dineros evadidos por Saddam Hussein tampoco aparecen

    El enigma de las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein ya está aclarado. Después de meses y meses de búsqueda, se ha llegado a la conclusión de que ese arsenal no existió más que en la imaginación del presidente Bush y sus acólitos.


     Otra especie que circuló con profusión cuando Estados Unidos planeaba lanzar su ofensiva sobre Irak, es la concerniente a la inmensa fortuna que el dictador mantenía a buen recaudo en bancos de los más variados paraísos fiscales.


     El rastreo de esos caudales ha sido tan intenso como el del supuesto armamento. Y el resultado, igual de nulo. En los primeros días de la toma de Bagdad, los americanos tuvieron la suerte de requisar casi mil millones de dólares en billetes que un hijo de Saddam ocultaba en su mansión.


     Pero las indagaciones sobre los activos depositados en el extranjero han dado frutos decepcionantes. Nadie sabe a ciencia cierta el botín acumulado por Saddam. El departamento del Tesoro norteamericano evaluaba inicialmente entre 2.000 y 40.000 millones de dólares. Luego afinó más y lo redujo a 2.300 millones.


     De esta suma, Gran Bretaña ha recuperado 326 millones, Líbano requisó 495 millones y Jordania otros 556. Los casi mil millones restantes se han esfumado como por ensalmo.

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